YO VI NACER UN EJIDO

Textos y leyendas

Alberto Guízar Ortiz

En esta historia hablo de Antúnez, Michoacán y pertenezco al municipio de Parácuaro.

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Hará el año de 1953, en ese tiempo trabajaban en Apatzingán, corazón de Tierra Caliente. Mi hermano y yo fuimos a “La Tuna”, un ejido chico que se encontraba pegado a las vías del ferrocarril y como a ¾ del kilómetro de la terracería que conducía hacia Parácuaro.

Se oía mucho el rumor de que La Tuna tendría una ampliación de parcelas junto con otros cuatro ejidos, todos ellos pertenecientes al municipio de Parácuaro.

El General Cárdenas del Río, en ese entonces pertenecía a la Dirección del Río Tepalcatepec, era el vocal ejecutivo de esta famosa Cuenca del Tepalcatepec. En este comarca había mucho terreno completamente baldío y estas tierras pertenecían a un señor llamado Melchor Ortega, pero cuando el General tomaba las riendas de este país, lleno de hacendados y campesino que les servíamos a ellos. Siendo presidente de la República Mexicana, expatrió al jefe del maximato, expresidente de México junto con otros 3 personajes, ahí iba Melchor Ortega.

Ya expatriado este hombre, el General comenzó a expropiarles las pertenencias a los hacendados para repartirlas entre los campesinos. A uno de los hacendados que les quitó las tierras el General Cárdenas fue a unos italianos hacendados, que tenían varias haciendas en la región.

Fue don Dante Cussi uno de los últimos hacendados que molestara el General. Pero a ellos sí les pagó toda la producción y maquinaria que en ese entonces tenían los italianos.

Creo yo que desde esa fecha, el General ya tenía planeado repartir las tierras que pertenecieran a Melchor Ortega; pero fue hasta después, menos de quince años de que fue presidente y ocupara el cargo de Vocal Ejecutivo de la cuenca del Tepalcatetpec, que cumpliera su deseo.

Decía yo, de Apatzingán nos trasladamos a “La Tuna” y vimos un grupo de gente amontonada y nos dirigimos hacia ellos, estaban levantando dizque un censo de personas para que recibieran tierras en Antúnez. Los Ticuiches, Santa Rita, La Tuna, el Junco y Uspero, fueron los invitados a dicha ampliación, todos estos ejidos rodean parte de las tierras que se repartieron o por lo menos son ejidos más cercanos. Se vino el tiempo de la repartición y me recuerdo que un ingeniero que midió todas las parcelas, nos invitó a derrumbar árboles. Les llamamos “Las Tumbas” y nos pagaban muy bien “por destajo”. Entonces no sé como le haría el ingeniero viendo que había poca gente para Las Tumbas, entonces comenzó a llegar gente a la limpieza de Huetamo, de Guerrero, de Pátzcuaro y de otras partes.

A la par, había gente trabajando en el desempiedre, enseguida midieron las parcelas, la mayoría de 10 hectáreas, entonces fueron llamando a la gente de cada ejido para que reconocieran sus nuevas propiedades, y la gente me recuerdo que estábamos gustosos de ganar buen dinero y tener tierras para trabajar.

En ese tiempo, 1953-1954, el General mandó construir la Casita del Cerro, la escuela Ricardo Flores Magón y 40 casas de ladrillo; dizque iban a dar facilidades para pagarlas, aunque fueron sorteadas en un estadio que se llama Rosendo Arnaiz, en Nueva Italia. Todas estas casas están sobre la avenida Principal, que lleva el nombre del máximo benefactor de Antúnez, yo jamás de los jamases me imaginé el costo que iban a tener estos lotes de la avenida en la actualidad.

Los certificados agrarios nos los entregaron en La Tuna, ya venían firmados por el presidente de ese entonces, Lic. Adolfo Ruiz Cortinez. Más contentos nos pusimos y una cosa que quiero recalcar, muchos de nosotros teníamos muchos beneficios; beneficios que malgastamos. El dinero nos servía para saciar hambres de muchas cosas, algunos compraban armas, otros caballos, otros se emborrachaban, en fin, muchos no cuidamos lo que ahora deseamos.

Luego vino el General Cárdenas con mucha gente importante, venía gente del gobierno y creo que uno de ellos era el presidente de Cuba, don Fidel Castro, también venían comisariados ejidales de ejidos aledaños a Antúnez.

Era el 16 de noviembre de 1956, ese día quedó oficialmente grabado en la historia de ejidos y, cada año, las autoridades ejidales tienen el deber de festejar el aniversario de nuestro ejido. En este próximo 16 de noviembre de 2006, el ejido cumple 50 años; y es el gabinete del comisariado actual, Sr. Baldomero González Naranjo a quien le toca festejar los primero 50 años, año en que está el programa Procede, que al principio no lo veíamos bien. El General siguió viniendo a seguir paso a paso el avance que tuviera este ejido, que él decía: “voy a hacer de Antúnez un ejido modelo”, esta frase se le escuchaba seguido. Otro detalle que recuerdo de él es que no le gustaba saludar de mano porque a muchos se les ocurría besarle la mano y él la retiraba y les llegó a decir: “esto no se hace entre hombres iguales”. Pero era una forma de expresarle un agradecimiento al cambio total de igualdad de derechos.

El día que falleció el General Cárdenas, le lloré mucho porque para mí, fue mi padre: un hombre que puso a muchos mexicanos a ser productivos. Jamás he visto un hombre generoso como lo fue Don Lázaro Cárdenas del Río.

Aquí termina parte de mi historia con mi comunidad, de mi pueblo que es un ejido progresivo, un ejido que vi nacer.

 

Fuente : DIF MICHOACAN, CERTAMEN CUENTAME TU HISTORIA

2º lugar
Categoría “B”
Alberto Guízar Ortiz
91 Años de edad.
Antúnez, Mpio. de Parácuaro, Michoacán