El manantial de El Aserradero


Gonzalo Zamora Sánchez

Existió en Parácuaro un manantial con abundante flujo de agua, que hoy se encuentra completamente seco. Hablo del manantial conocido como de El Aserradero. Si me preguntan cuándo se secó, calcularía que entre 1990 y 2004 o es posible que antes de ese último año. Mis cálculos se basan en que cuando mi familia y yo salimos del pueblo, que fue en 1986, el manantial estaba entero; fotos de 1990 ya registran una gran disminución del volumen de agua, y de ahí en adelante hasta la indeterminada fecha anterior a 2004. Es seguro que alguien que no haya salido del pueblo debe tener una precisión mejor que la mía.

Este manantial abastecía en gran porcentaje a la red de agua potable de Parácuaro y otros lugares del municipio; por la pureza y frescura de esa agua se podía beber directamente de la llave, ya no se diga del manantial. El agua sobrante en gran volumen se juntaba con la acequia proveniente de “El Manguito”, otro manantial aún activo, pero con alto riesgo también de secarse hoy en día. Sus aguas las utilizaban tanto para uso potable, como para el riego de huertas y parcelas en distintos cultivos.

Cuando existía el manantial, era parada tradicional casi obligada de las personas para abastecerse de agua para ellos o sus animales y tomar un pequeño descanso en ese frondoso y fresco lugar, antes de ingresar al pueblo o salir por el viejo “camino real”; para los viajeros en ambos sentidos igual era acariciada parada: campesinos, arrieros, rancheros, leñadores, “changungueros” o comerciantes que salían o llegaban desde la “Tierra Fría” o cualquier persona que tuviera que transitar por ese camino con rumbo a sus cultivos, al monte, a sus rancherías, a otros pueblos cercanos, a la Sierra o de regreso a Parácuaro.

El afluente de agua era aprovechado también para lavar la ropa; era un espectáculo ver a muchas amas de casa con lavaderos naturales y el colorido de ropa secándose, tendida en hierbas, arbustos o cercados de alambre. También por las tardes las represas se usaban para bañarse; era una regla o costumbre no escrita que exclusivamente mujeres podían hacer uso de esos baños naturales; los hombres utilizaban el estanque de “El Manguito”.

Existían dentro de este manantial un indeterminado número de bagres enormes de un color azul claro-plateado y diferentes pececillos multicolores; esos bagres tenían muchas crías y no se les molestaba; decía la gente mayor que el manantial se mantenía limpio y activo gracias a esos enormes bagres, que supuestamente eran de un tipo único de pez y que existían ahí desde hacía varias generaciones, ejerciendo labores de limpieza; también aseguraban que si llegaban a sacarlos o pescarlos, el manantial se terminaría secando. Tal era la creencia en esta especie de profecía popular, que incluso se llegó a proteger el acceso al estanque donde se encontraban los ojosdeagua, cercándolo y con vigilancia constante. Aun con todos esos cuidados, varios bagres fueron desapareciendo, y de la misma forma el manantial se fue secando poco a poco.

Según algún estudio formal, se dictaminó que las posibles causas por las que se secó dicho manantial fue por la tala de grandes árboles que circundaban la zona, así como por la utilización de dinamita en diferentes obras, lo cual es previsible que haya afectado algunos drenes o veneros subterráneos del manantial, ocasionando que se secara de manera irreversible.

La zona del manantial, aunque demasiado tarde, formó y forma parte del Área Natural Protegida “Los Manantiales de Parácuaro”, declaratoria publicada en enero del 2004, pero para esa fecha el manantial conocido oficialmente como “Manantial el Aserradero”, ya tenía algunos años de estar completamente seco.

Ojala esta experiencia haya servido de ejemplo para cuidar el resto de manantiales aún activos e incluidos en la Zona Natural Protegida “Los Manantiales de Parácuaro”, ya que presentan actualmente una importante disminución en el volumen de agua, y de no tomarse medidas rápidas y efectivas, podría correr la misma suerte que el manantial de “El Aserradero”.