EJIDO SANTA RITA

El ejido de Santa Rita, conocido actualmente como la población Veinte de Noviembre, también se llegó a conocer como "el Pueblito".

 

A una altitud de 360 metros sobre el nivel del mar, y ubicado sobre la carretera estatal crucero de Parácuaro-Parácuaro, sobre el kilómetro 7.89, con 745 habitantes (INEGI 2005), se encuentra este lugar de campesinos y gente trabajadora.

Aquí van dos corridos dedicados a todos los habitantes de esta comunidad, así como de todo el municipio de Parácuaro.


La historia de Santa Rita

Por Jesús Amézcua González

Voy a cantar un corrido,
la historia de Santa Rita,
pa’ recordar unos nombres,
de aquella gente bonita.

Santa Rita con el Junco,
fueron ejidos hermanos,
que lucharon codo a codo,
y agarrados de la mano.

El líder de Santa Rita,
era Ponciano Lupián,
el compañero del Junco,
era don Lupe Guzmán.

Unos pelearon con armas,
y otros pelearon a picos,
murió un gran compañero,
por ese malvado rico.

Los que pelearon con armas,
téngalos en la memoria,
fue Cárdenas, Rivas y Ochoa,
que Dios los tenga en la gloria.

Fueron a una comisión,
a ver al gobernador,
para que les diera tierras,
vino Alejandro retador.

Quisiera hablar de don Sixto,
pero eso no viene al caso,
pero nos dejé un recuerdo,
en el cirían del balazo.

Cuando íbamos al desclavillo,
nos íbamos a la carrera y al paso,
el capitán que mandaba,
se llamaba José Razo.

Vinieron unos soldados,
dizque a llevarse la granza,
unos estaban afortinados,
y otros tirados de panza.

Les decían abran la puerta,
no la podemos abrir,
si quieran ábranla ustedes,
si es que se piensan morir.

La gente de santa Rita,
no le tenía miedo a nada,
con su defensa rural,
su capitán Ruvalcaba.

La bandera que cargaban,
esa no era tricolor,
era una bandera roja,
que demostraba valor.

Tuviste una escuela famosa,
y también muchos alumnos,
la que llevaba por nombre,
Escuadrón doscientos uno.

Pasaron muchos muchos años,
cuando Espinoza llegó,
váyanse a la carretera,
el General me mandó.

La gente de Santa Rita,
todos se veían como hermanos,
estuvieron muy a gusto,
en este rincón michoacano.

Adiós Santa Rita hermoso,
ya te vamos a dejar,
nos vamos a la carretera,
no te vamos a olvidar.

Tú que nos viste nacer,
tú que nos viste llorar,
nunca pensaste que un día,
te íbamos a abandonar.

No supe cómo ni cuándo,
me la pasaba pensando,
que iba a hacer unos versos,
y terminé llorando.

Adiós Santa Rita hermoso,
tu historia estuvo muy triste,
te quedaron puras cruces,
y tan bonita que fuiste.